En la actualidad las propuestas parlamentarias sobre el acceso libre son escasas, además de ser todas ellas más que una posible realidad, un motivo más de propuestas electoralistas. De hecho, los principales medios especializados en Tecnologías de la Información ven estas propuestas como algo irreal, un sueño aún inalcanzable.
En nuestro país el congreso, en el año 2006, propuso al Gobierno promover (sólo esto) el software libre. Esta propuesta no de ley fue aprobada por unanimidad a excepción de un voto en contra y una abstención. Ambos diputados lo achacaron a un error. Tres años después comprobamos que todo sigue igual.
El gobierno de forma tímida, por no decir inexistente, ha intentado aproximarse al software libre, pero sólo las comunidades autónomas de Extremadura primero, y Andalucía después, han destacado por su apuesta firme en este sector.
A nivel regional esto sí supone una realidad, pero no dejan de ser poblaciones de escasos habitantes. Además estas iniciativas han sido rebatidas y querelladas por las grandes compañías que ofrecen servicios de Internet al considerar que vulneran el libre mercado.
En el panorama internacional, el alcalde Marcelo Ebrard planifica que la ciudad de México tenga Internet inalámbrica, algo que será posible gracias a la alianza con la firma china de telecomunicaciones ZTE Corporation. Otra propuesta es la del presidente de la FCC, Kevin Martinha, el cual propone subastar una parte del espectro radioeléctrico de EEUU de 25 MHz para proveer de acceso gratuito de banda ancha a Internet a la población.
El futuro pasa por abaratar las mensualidades del usuario particular de Internet y ampliar las zonas públicas con acceso libre y gratuito a Internet; así como que la administración estatal obligue a las compañías telefónicas a invertir en infraestructuras para que finalmente Internet alcance todos los puntos de España, pues solo en Andalucía existen unas 700 localidades sin acceso alguno.

